Historia

Detalles

Los primeros asentamientos de la actual Esmeraldas datan de la cultura Chorrera; aquella cultura regional sucedánea a la Machalilla, que floreció entre los años 1300 y 550 a.C., y que se desarrolló en casi toda la costa ecuatoriana del Pacífico. Según Estrada Icaza (Ref: SALVAT Tomo II, 125), la Cultura Esmeraldas, en tanto paisaje cultural, tuvo tres fases cronológicas: la Fase Tachina (1000 a 500 a.C.), la Fase Teaone (500 a.C. a 500 d.C.) y la Fase Balao. Ubicadas las tres en el área comprendida frente a la ciudad de Esmeraldas y de influencia del río del mismo nombre.

La conquista española determinó procesos diversos en lo que hoy es el Ecuador. En lo que tiene que ver con Esmeraldas, numerosas expediciones militares se realizaron para conquistar la “Tierra de las Esmeraldas”; además de la riqueza con la que contaban estas tierras, la motivación era el deseo de construir un camino directo desde Quito hacia el Océano Pacífico que, además de facilitar el intercambio de los productos de la sierra y de la costa, constituía el acceso a un puerto, lo que le daría poder comercial y económico a Quito. Tendría que pasar más de un siglo, desde el inicio de la conquista, para que la Real Audiencia lograra apenas “fundar” dos pequeños pueblos costeros: Atacames y San Mateo de Esmeraldas (asentamiento originario de la actual Esmeraldas).

Tiempo después, el padre Onofre (ref.: SALVAT, Tomo II, 78) establece más de 20 poblaciones entre grandes y pequeñas, las que se fundaron posteriormente: cuatro en las costas del mar (Tumaco, La Tola, San Mateo y Atacames) y el resto, tierra adentro, quedando configuradas para mediados del siglo XVIII.

Hasta finales del siglo XIX, la relación de la ciudad de Esmeraldas con el resto del país estuvo supeditada a la vía marítima; los esmeraldeños mantenían contacto con Tumaco
(Sur de Colombia) por tradición cultural y con el puerto de Guayaquil.

Esmeraldas permaneció durante décadas relegada a un desarrollo autárquico lo que contribuyó a  escaso progreso frente al resto del país, y en especial al eje establecido entre Quito y Guayaquil. Únicamente, a partir del siglo XX, con la construcción del tren por Eloy Alfaro, Esmeraldas llegaría a ligarse indirectamente con la Sierra, a través del ferrocarril Ibarra-San Lorenzo.

Durante varios siglos, Quito se interesó en extender su influencia sobre la costa del Pacífico esmeraldeño; pero, es únicamente a partir de 1972 que se concreta esa vieja aspiración. Esmeraldas aparece entonces, como la “salida natural” de Quito hacia la costa, gracias a la construcción final de la carretera que, 200 años antes Pedro Vicente Maldonado delineó.

El proceso de extracción y exportación del petróleo desencadenaría variados procesos colaterales y nuevas estrategias de colonización a lo largo del eje Quito-Santo Domingo-Quinindé-Esmeraldas, e inclusive, significativos desplazamientos de población afroecuatoriana en calidad de trabajadores, desde las provincias de Esmeraldas e Imbabura (El Chota), hacia la Amazonía. Ello configuró una suerte de corredor étnico-cultural entre las provincias de Esmeraldas, Pichincha, Imbabura, Napo y las actuales Sucumbíos y Orellana; todas ellas ubicadas en un potencial corredor transregional de la parte norte del país.

Esmeraldas; como pueblo indígena existió primero en la desembocadura del río Viche, después en San Mateo y allí, para los efectos de la pacificación y evangelización la conoció el padre Esteban Onofre y,  más tarde, el sabio Pedro Vicente Maldonado.  Es solamente en 1846, cuando por Decreto Legislativo del 7 de mayo de ese año  se ordena trasladar esta población, de San Mateo a la orilla inferior del río Esmeraldas; pero este decreto no se llegó a ejecutar. Posteriormente, en 1852, la Asamblea, reunida en Guayaquil, ordena mediante decreto del 2 de septiembre de ese año que se traslade al lugar en el que está actualmente, denominado Boca Grande, designando el presidente José María Urbina, a los señores José María Orejuela y Miguel Martínez Carranque para que eligieran el sitio donde debía establecerse la nueva capital de la provincia, que es la actual ciudad de Esmeraldas.

 

DATOS HISTORICOS.

El cantón Esmeraldas se lo creó el 25 de julio de 1824, según la Ley de División Territorial de la Gran Colombia como cantón de la provincia de Pichincha. En 1839, pasa a formar parte de la provincia de Imbabura, posteriormente en el año 1843 se lo reintegra como cantón de la provincia de Pichincha.

Aparece como único cantón de la provincia de Esmeraldas en la Ley de División Territorial de la República del Ecuador del 29 de mayo de 1861 y lo integraban las parroquias Esmeraldas, Atacames, Rioverde, La Tola, San Francisco y Concepción

   
© Jean Paul Montaño M 2012